Pese a lo que podríamos pensar el ahorrador de hoy no difiere mucho del ahorrador…

¿Cómo hacer masa de pizza casera?
La pizza es un platillo mundialmente famoso que se puede personalizar al gusto. Sin embargo, el verdadero secreto de una pizza irresistible está en la masa. Aunque muchos piensan que hacer masa de pizza en casa es complicado, en realidad, es un proceso sencillo que solo requiere unos pocos ingredientes y algo de paciencia para el tiempo de fermentación.
Ingredientes básicos para la masa de pizza
Para hacer una masa de pizza básica y deliciosa, necesitarás:
- 500 gramos de harina de trigo (idealmente, tipo 00 o de fuerza)
- 325 ml de agua tibia (alrededor de 37°C)
- 2 cucharaditas de sal (unos 10 gramos)
- 7 gramos de levadura seca o 15 gramos de levadura fresca
- 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharadita de azúcar (para activar la levadura)
1.Preparar la levadura
Antes de mezclar los ingredientes, es importante activar la levadura, especialmente si estás usando levadura seca. Este paso es crucial para que la masa fermente y obtenga su textura esponjosa.
- En un recipiente pequeño, mezcla la levadura con el azúcar y un poco de agua tibia. Es importante que el agua esté tibia (aproximadamente 37°C); si está demasiado caliente, puede matar la levadura.
- Deja reposar esta mezcla durante unos 5-10 minutos. Deberías observar una capa de burbujas en la superficie, lo que indica que la levadura está activada y lista para usarse.
2.Mezclar los ingredientes
Una vez que la levadura esté lista, procede a combinar todos los ingredientes.
- En un bol grande, coloca la harina y forma un hueco en el centro.
- Añade la mezcla de levadura, el resto del agua tibia, el aceite de oliva y la sal.
- Comienza a mezclar todo con una cuchara de madera o con las manos, incorporando la harina poco a poco hasta obtener una masa homogénea.
3.Amasar la masa
El amasado es uno de los pasos más importantes en la preparación de una masa de pizza casera, ya que ayuda a desarrollar el gluten, que es lo que le dará elasticidad y estructura a la masa.
- Espolvorea un poco de harina sobre una superficie de trabajo y coloca la masa sobre ella.
- Amasa la masa con las manos durante unos 10-15 minutos, hasta que se vuelva suave, elástica y no se pegue a tus manos ni a la superficie. Si tienes una batidora con gancho para amasar, puedes usarla a velocidad media durante unos 8 minutos.
- Si la masa está demasiado pegajosa, añade un poco más de harina, pero evita usar demasiado para que no quede dura.
4.Primera fermentación (reposo de la masa)
Para que la masa de pizza crezca y adquiera un sabor profundo, necesita tiempo de fermentación.
- Coloca la masa en un bol ligeramente engrasado con aceite de oliva y cúbrela con un paño limpio o film transparente.
- Deja que repose en un lugar cálido y sin corrientes de aire durante 1 a 2 horas, o hasta que haya duplicado su tamaño. El tiempo exacto dependerá de la temperatura ambiente.
5.Dividir y dar forma a la masa
Una vez que la masa haya crecido, está lista para ser dividida y preparada en porciones para cada pizza.
- Coloca la masa en una superficie ligeramente enharinada y presiónala suavemente para quitar el exceso de aire.
- Divide la masa en porciones, según el tamaño de las pizzas que quieras hacer. Por lo general, con esta receta se obtienen dos pizzas grandes o cuatro medianas.
- Forma una bola con cada porción y déjalas reposar durante 10-15 minutos. Esto facilitará el proceso de estirado.
6.Estirar la masa
Estirar la masa correctamente es clave para obtener una pizza con una base crujiente y bordes esponjosos.
- Coloca una de las bolas de masa sobre la superficie de trabajo y comienza a estirarla con las manos. Puedes usar un rodillo si prefieres una pizza más delgada y uniforme.
- Para una textura más auténtica, intenta estirar la masa con las manos, presionando desde el centro hacia afuera y dejando los bordes un poco más gruesos.
- Si quieres una pizza con borde crujiente, evita usar demasiado grosor en la base, y si prefieres una pizza más esponjosa, deja la masa un poco más gruesa.
7.Segunda fermentación (opcional)
Para obtener una masa de pizza aún más ligera y esponjosa, puedes hacer una segunda fermentación corta.
- Coloca la masa ya estirada sobre una bandeja de horno o piedra para pizza enharinada.
- Déjala reposar otros 10-20 minutos antes de añadir los ingredientes. Este tiempo extra permitirá que la masa se expanda ligeramente, lo que ayudará a que sea más suave.
8.Añadir ingredientes y hornear
Ahora es momento de añadir tus ingredientes favoritos y hornear la pizza.
- Precalienta el horno a la temperatura más alta posible (generalmente entre 250°C y 280°C) durante al menos 30 minutos para que esté bien caliente.
- Coloca la base de pizza en una bandeja o piedra para pizza, y añade una capa de salsa de tomate, queso y otros ingredientes de tu preferencia.
- Hornea la pizza en el nivel más bajo del horno para que la base quede crujiente. El tiempo de cocción dependerá del grosor de la masa y la potencia de tu horno, pero suele estar lista en unos 8-12 minutos. Cuando el borde esté dorado y el queso derretido y burbujeante, tu pizza estará lista para disfrutar.
Consejos para una masa de pizza perfecta
- Usa harina de buena calidad: la harina de fuerza o la tipo 00, que se usa comúnmente en las pizzas italianas, tiene un mayor contenido de gluten, lo que le da a la masa una textura elástica y perfecta.
- Respeta los tiempos de fermentación: la fermentación es clave para que la masa adquiera una textura esponjosa y un sabor desarrollado.
- Juega con el grosor: si prefieres una pizza más gruesa y esponjosa, deja la masa un poco más gruesa. Si te gusta más delgada y crujiente, estírala bien fina.
- Utiliza una piedra para pizza: una piedra para pizza ayuda a que la base se cocine de manera uniforme y quede bien crujiente, como en un horno de leña tradicional.
- Experimenta con levados largos: si tienes tiempo, puedes hacer una fermentación lenta dejando la masa en el refrigerador durante 24 horas. Esto le dará un sabor aún más intenso.
Hacer masa de pizza en casa puede ser un proceso divertido y gratificante. Con los ingredientes correctos, paciencia y práctica, podrás lograr una masa que nada tiene que envidiar a la de una pizzería. Además, al hacer tu propia masa, tienes el control total sobre la textura y el grosor, y puedes experimentar hasta encontrar la receta que más te guste. Ahora que sabes cómo hacer una masa de pizza casera, ¡es momento de poner manos a la obra y disfrutar de una pizza deliciosa y auténtica!